jueves, 18 de abril de 2013

La Astrología Sideral

El Zodíaco oriental o Zodíaco sideral está formado por las doce constelaciones tradicionales de la astrología, pero a diferencia del Zodíaco tropical, el sideral considera el desplazamiento lento gradual y continuo de las constelaciones zodiacales vistas desde la tierra.


A partir del año 2011, una corriente de la escuela de la astronomía sideral, ha incluido a Ofiuco como la 13va constelación del zodiaco sideral.

Para las antiguas civilizaciones que utilizaron la Astrología hace más de 3200 años, el inicio de la primavera marcaba el inicio del año, puesto que era el momento en el que la vida volvía a brotar, es por esto que el inicio o punto cero del Zodíaco en la eclíptica lo establecieron usando el punto vernal equinoccial.


Un equinoccio en astronomía es un momento en el tiempo (no todo el día) cuando el Sol se puede observar directamente sobre el ecuador (Punto Vernal) y se producen alrededor de 20 de marzo y 23 de septiembre de cada año. Hay dos equinoccios durante el año: el equinoccio de primavera y el equinoccio de otoño (respecto al hemisferio norte), son dos días en los que la noche y el día tendrán la misma longitud.


A partir del punto Vernal dividieron la eclíptica en segmentos de 30° para delimitar los 12 signos del Zodíaco. Debido a la precesión de los equinoccios, la diferencia entre el Zodíaco Sideral y el Zodíaco Tropical es de alrededor de 24°, tomando en consideración que cada signo tiene una vigencia de aproximadamente 30 días, aproximadamente el 85% de las personas pertenecen a otro signo en el Zodíaco Sideral (el inmediato anterior).


El primer grado del zodiaco Sideral se mide desde un punto a 180° opuesto a la estrella Spica y en contraposición el primer grado del zodiaco occidental se da cuando el sol alcanza la posición arriba del ecuador, que es cuando también se da el equinoccio de primavera.


Mil ochocientos años atrás, cuando dicho equinoccio de primavera coincidía con cero grados de Ashwini, los dos zodíacos —el sideral (védico) y el tropical (occidental) —eran idénticos. Sin embargo, debido al movimiento retrógrado de los puntos equinocciales (fenómeno conocido como la precesión de los equinoccios), se produce un retraso de 1° cada 72 años. Con el paso de los siglos esto ha marcado una diferencia de casi 24° entre el verdadero zodíaco—el sideral, basado en las constelaciones de las cuales los signos reciben sus cualidades y en algunos casos sus nombres—, y el zodíaco que actualmente utilizan los occidentales, el tropical. 

Debido a esta diferencia, el sol no se encuentra en el signo de Aries entre el 23 de marzo y el 22 de abril, como aparece en los horóscopos occidentales, sino entre el 14 de abril y el 13 de mayo. El mismo desfase de casi 24° existe en la posición del signo ascendente y de los demás planetas. Para calcular la carta natal de acuerdo al zodíaco sideral, si se utilizan efemérides occidentales, se debe realizar el cálculo de corrección conocido como ayanamsha (o corrección debida a la precesión de los equinoccios).


El término Ayanamsha proviene de dos palabras sánscritas. Ayana literalmente significa movimiento, y en este caso en particular se refiere al movimiento de precesión de los equinoccios. Ayana también puede tomarse como el movimiento del sol, y en ese sentido nos indica el momento cuando el sol llega al punto donde se forma el equinoccio de primavera. Es decir, ya sea que tomemos la palabra ayana como el movimiento de precesión de los equinoccios o como el movimiento del sol, en ambos casos nos indica lo mismo. 

El otro componente del término ayanamsha es amsha, que generalmente significa porción, pero que en de este contexto significa específicamente grado, lo cual es técnicamente una porción del círculo del zodíaco. Así pues, la corrección ayanamsha establece la diferencia entre la ubicación actual del equinoccio de primavera en relación el grado cero de la constelación de Ashwini, o Arietes; es decir, en relación con el comienzo de Aries, y por ende, en relación con todas las otras constelaciones.


En otras palabras, la corrección de ayanamsha se utiliza para ajustar la longitud constelacional de un punto o cuerpo celeste cuando su posición ha sido calculada según las efemérides occidentales. El Ayanamsha oficial que utiliza el gobierno de la India es el de Lahiri, de acuerdo al cual en el año 258 después de Cristo el comienzo de la constelación Ashwini coincidió con el equinoccio de primavera.

Un error que viene de los griegos


La astrología moderna occidental ha heredado el error griego de medir el zodíaco a partir del equinoccio de primavera. En el siglo III se tradujo y escribió mucha de la literatura en la que se basa la astrología actual, en esa época el equinoccio de primavera coincidía con el comienzo de la constelación Ashwini, o sea, con el inicio de Aries, lo que fue considerado como un factor permanente por los griegos.


Actualmente el equinoccio de primavera continúa ocurriendo en la tercera semana de marzo, como sucedía en los tiempos de los griegos, pero ya no ocurre cuando el sol está en la constelación de Aries, sino cuando está en el signo de Piscis, debido—como ya se dijo—a la precesión de los equinoccios. La idea popular de que nos encontramos en la era de Acuario también proviene de la misma fuente incorrecta; en realidad, faltan más de cuatro siglos para que ésta comience. Actualmente nos encontramos en la era de Piscis.


Es importante señalar que los signos zodiacales no tienen una existencia aparte de las constelaciones; éstos son espacios imaginarios que corresponden a un cierto grupo de estrellas. Entonces, los horóscopos que aparecen en los diarios y revistas occidentales no tienen ningún valor, debido a que toman únicamente la posición de sol como referencia, y ésta, en el 75% de los casos, es incorrecta, porque se calcula utilizando un zodíaco equivocado. En cambio, en “The Astrological Magazine”, que se publica mensualmente en Bangalore, y en otras publicaciones similares también de la India, aparece un horóscopo basado en la Luna, a partir del cual se pueden determinar los tránsitos planetarios, tal como veremos más adelante. En la India, la mayoría de la gente posee esta información y puede beneficiarse al leer un horóscopo real basando en los tránsitos planetarios a partir de la Luna.


El zodíaco sideral védico corresponde a fenómenos astronómicos visibles y comprobables.

En Desenmascarando, un libro científico publicado en Francia, el físico Georges Charpak y el profesor Henri Broch tratan de “desenmascarar” filosofías y creencias místicas, además de ciertos fenómenos paranormales como la levitación, el caminar sobre brasas, etc. Y con el propósito de demostrar la presunta falsedad de la astrología, ellos presentan el siguiente argumento: “De hecho, los signos zodiacales de nacimiento, tan comunes en las columnas astrológicas, ligados a las supuestas cualidades personales de aquellos que nacen bajo su influencia, están basados principalmente en posiciones astronómicas trazadas hace miles de años. 

El problema con esto es que el eje de rotación de la Tierra está en continuo cambio. El eje pivota tal como un trompo, completando una revolución cada 25.790 años, aproximadamente. Como resultado, los signos zodiacales en uso hoy en día por los astrólogos, no coinciden con las constelaciones”


Los astrónomos y estudiosos modernos que descubran la existencia del zodíaco sideral védico comenzarán a ver esta civilización y cultura con respeto y admiración; y posiblemente también querrán aprender de ella. Estamos seguros de que en un futuro no muy lejano, serán muy pocos los practicantes de astrología que no utilicen el zodíaco sideral védico. Esa es nuestra predicción.

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